El concepto de Alimento Saludable requiere comprender las necesidades fisiológicas de nuestro organismo.
A raíz del moderno estilo alimentario industrializado, muchas personas advierten gran desconcierto y generalmente se sienten defraudados por productos que no cumplen sus expectativas, pese a las promesas de sanos, naturales, orgánicos o biológicos.
En Prama pensamos que el alimento cotidiano, por su importancia nutricia y su influencia sobre la salud, debe ser preservado en varios aspectos.
Debe responder a nuestras capacidades digestivas fisiológicas. No debe haber contaminación química en su producción primaria.
Tampoco en su procesamiento posterior, que debe ser el mínimo indispensable, a fin de resguardar el aspecto energético.
No debe contener aditivos y conservantes que, además de generar toxemia, inhiben las funciones enzimáticas. Además debe estar preservado del deterioro por exposición a la luz y al oxígeno, cosa que se logra con técnicas inocuas como el envasado al vacío.
Entendemos que solo así un alimento puede considerarse saludable. Y con ese objetivo trabajamos.